viernes, 6 de marzo de 2009

Femino ángel caído




Soy el hijo de un crimen despiadado,
Hijo del lugar donde el cielo y la tierra
Se unen en un manoseo orgiástico incesante.
Y justo en el punto donde la oscura tierra
Se une con el naranjo incandescente
de los deseos celestiales,
Justo ahí sacudiré el petróleo pegado a mis alas,
batiré tan rápido y fugaz las alas pegoteadas
Como un fémino colibrí
Y saldré tras tu infierno.

Soy el hijo no reconocido del pecado;
Nací de la eyaculación de sodoma
sobre el amor concupiscente de gomorra.
Soy hijo anti-natura,
de beso robado,
de amor inexistente,
de corazón roto y herida purulenta.
Saldré a caminar un rato
Modelando feliz en la pasarela de mi indecencia,
Pasearé mis alas de papel,
Y recordaré si volando me perdí del paraíso,
o si solo soy el delirio en la mente de un ángel alcohólico.

Hazme recordar con tus besos-araña
De donde es que vengo.
Déjame beber nuevamente el licor agrio de tu dulce cariño.
Deja que este fémino colibrí
pose su alma en busca de néctar-fermento
en los pistilos de tu incandescencia.

Ángel inocente de alas pegoteadas,
por el lúgubre petróleo de tu ausencia,
Caí en un mar contaminado,
Donde los sueños van a la espera,
ahí quede sentado vegentando,
Aletargado junto a la fetidez de una semilla olvidada,
Tramando de asumir que
serví solo como fermento a una búsqueda postrera.

Hijo anti-natura; caminante alcohol-pena en el alma
Corazoncito ángel-dolor en la espera,
Vamos a bailar la última melodía que despide el sol,
en medio de esta unión orgiástica entre el cielo y la tierra.DA.

2 comentarios:

Benjamín Almendros dijo...

Me gusta la circularidad de tu texto; el ir rescatando elementos para añadirlos en los nuevos versos.

Saludos.

K. dijo...

ai like.
..nunca es tan malo ese no ser de donde se es, o q no nos dejen ser, pues permite las mas bellas creaciones y acciones humanas, libres.